| "La custodia compartida o coparentalidad es el derecho de los menores a tener ambos padres, a crecer con los dos referentes, a poder desarrollarse sicológicamente de forma natural y social............. " dice un amigo mío. | |
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BENEFICIOS DE LOS NIÑOS DE
TENER LOS DOS PADRES Todos los estudios e
investigaciones demuestran los efectos positivos que genera en los menores
la custodia compartida según Robert Bauserman
[1]
"resulta
beneficiosa para el bienestar del menor";D.A.
Luepnitz[2]
constató “una mejor relación de los hijos con sus progenitores”;
D.B.
Cowan[3]
nos explica que “según la valoración de las propias madres,
los niños en situación de custodia compartida resultaron mejor adaptados
que los niños bajo custodia exclusiva materna”; J.A. Livingston[4]
comprobó que “los niños se hallaban mejor adaptados”; L.P.
Noonan[5]
demostró que “a largo plazo los niños resultaron ser más
activos”; S. Handley[6]
evidenció que “los
niños se mostraron más satisfechos”; S. A. Wolchik, S. L. Braver[7]
observaron “mayores
niveles de autoestima en los niños en situación y experiencias mucho más
positivas”. Al evaluar M.B. Isaacs, G.H. Leon[8] la forma en que los niños percibían la importancia de los miembros de la familia, “los niños en régimen de custodia exclusiva mostraron una tendencia tres veces superior a omitir a uno de los padres que los niños en régimen de custodia compartida”. Luepnitz destacó que los niños bajo custodia compartida mantenían con
sus progenitores una relación más normal que los niños en custodia
exclusiva. Por otra parte, Wolchik, Braver y Sandler constataron que los
niños en custodia compartida tenían, sin duda, experiencias más
positivas y mayores niveles de autoestima que los niños en custodia
exclusiva). Otros
beneficios constatados por J. Pearson and N. Thoennes[9]
es que “la regularidad
del régimen de visitas era uno de los elementos que más favorecían la
adaptación positiva de los niños”. Thomas S. Parish[10]
Los resultados del presente estudio indican que la pérdida del padre
subsiguiente al divorcio se relaciona con la disminución de la autoestima
en los niños". Rebecca
L. Drill, Ph.D. Young[11] "El
joven adulto se deprime más cuando percibe como "perdido" al
progenitor no custodio. Cuando se produce el divorcio, la percepción del
padre como progenitor no custodio se modifica en sentido negativo,
mientras que la percepción de la madre (como progenitor custodio) se
mantiene relativamente estable. Puesto que el divorcio es un proceso, y no un acontecimiento
aislado, sus efectos pueden ser acumulativos, por lo que una intervención
a tiempo resultaría beneficiosa. La participación continua del progenitor no custodio en la
vida del niño parece decisiva para evitar que éste desarrolle una
intensa sensación de pérdida... La importancia de la relación con el
progenitor no custodio puede tener también consecuencias en los aspectos
legales del régimen de custodia y visitas.
Según los resultados de este estudio, los regímenes [de custodia]
que permiten a ambos padres participar por igual en la vida del niño son
óptimos. Cuando este tipo de
régimen no es posible, la relación continua del niño con el progenitor
no custodio sigue siendo esencial." La custodia compartida
educa y responsabiliza a ambos padres en su separación emocional como
demuestra Joan
B. Kelly[12]
En relación con la custodia y el régimen de visitas, señala que la
actitud de la madre determina sustancialmente la eficacia de la
participación paterna tras el divorcio. La custodia conjunta da lugar a
mejores resultados en el desarrollo del niño, en general. Los hijos de
divorciados que mantienen contacto asiduo con su padre obtienen mejores
resultados escolares. Se ha demostrado la eficacia de los programas de
educación de los padres para el divorcio, así como de mediación
familiar, a fin de lograr menos situaciones conflictivas que afecten a los
niños. También los menores tienen más beneficios en la escuela como L.M.C.
Bisnaire, P. Firestone[13]
comprobó que “la
regularidad del régimen de visitas era uno de los factores más
importantes para que los niños mantuviesen los niveles de rendimiento
académico anteriores al divorcio”, porque como
G.M.
Bredefeld[14]
estudió los hijos bajo el sistema de custodia compartida “se
mostraron bien adaptados al nuevo matrimonio de su progenitor; no se
constataron diferencias significativas entre los grupos. Sin embargo, los
progenitores en situaciones de custodia compartida expresaron más
satisfacción con sus hijos. Los hijos en situación de custodia exclusiva
indicaron que veían a su padre con menos frecuencia después del nuevo
matrimonio de la madre; esto no ocurría en situaciones de custodia
compartida”. Desde hace mucho tiempo
Thomas S. Parish[15]
considera que "el impacto del divorcio y la consiguiente ausencia del padre
afectan muy negativamente a los niños”. Por ejemplo, el divorcio y
la pérdida del padre se han relacionado con dificultades en la adaptación
escolar (por ej. Felner, Ginter, Boike, y Cowen), social (por ej. Fry y Grover) y personal ( (por ej. Covell
y Turnbull). S.M.H.Hanson[16]
constató que “las madres en situación de custodia compartida
disfrutaban de mejor salud mental. Las madres con hijos varones en
custodia exclusiva tenían el menor nivel de apoyo social, mientras que
las madres con hijos varones en situación de custodia compartida tenían
el máximo nivel de apoyo social. Las madres en situación de custodia
compartida fueron las que mostraron mayor capacidad para resolver los
problemas surgidos entre ellas y sus hijos”;
E.E. Maccoby, R.H. Mnookin[17]
también “comprobó que las madres se hallaban más satisfechas”. Además ayuda a cooperar la
custodia compartida. Williams[18]
estudió situaciones altamente conflictivas y arriesgadas. Constató que
existía una probabilidad mucho mayor de secuestro o maltrato físico por
parte de los padres respecto de los niños en régimen de custodia
exclusiva (en general, materna, aunque no siempre). Asimismo comprobó que
las familias muy conflictivas actuaban mejor y tenían más tendencia a
cooperar cuando recibían órdenes judiciales muy detalladas. M.R. Patrician[19]
también consideraba que fomentaba la cooperación entre ambos
progenitores y frenaba los comportamientos egoístas. En cambio, la
custodia exclusiva favorecía las estrategias de persuasión basadas en el
castigo. Tanto los padres como las madres reconocieron que la desigualdad
en las atribuciones de custodia inhibía la cooperación entre los
progenitores. J.
Pearson and N. Thoennes[20]
mostraron que la custodia compartida percibía “en su ex cónyuge una
buena relación con los hijos y a mostrarse satisfechos con el
comportamiento de esa persona como progenitor”. Además
en contra de lo que se cree por los neófitos e ignorantes es que “los
conflictos entre padres divorciados no parecían empeorar como resultado
de la mayor necesidad de cooperación y comunicación entre ambos padres
en los casos de custodia compartida o custodia residencial compartida.
Al contrario, los padres en régimen de custodia materna exclusiva
notificaron los mayores niveles de deterioro de las relaciones a lo largo
del tiempo." Algo
evidenciado en la nula resolución de problemas que en nuestra sociedad
está generando las custodias monoparentales violentas en nuestra
sociedad. Las observaciones de padres con
sus hijos sugieren que los padres tienen la habilidad de actuar de forma
sensible y responder a las necesidades de sus hijos (Mchale y otros, 199:
Parke,1995,2000,2002).La evidencia más fuerte de la plasticidad de las
habilidades masculinas para los cuidadores está basada en los primates
que tienen un interés notable por sus descendientes. GUARDA Y CUSTODIA Tenemos
que saber que hay dos tipos de custodia: •
custodia física: refiere a la posesión física y control del menor. •
custodia legal : refiere al derecho de hacer decisiones (tales como
educación, asuntos médicos y religiosos, etc.) respecto al menor. Hay
dos tipos de custodia física: Custodia
monoparental se refiere a una de las partes con la cual el menor residirá
primordialmente. Con derecho de visita del padre no custodio. Custodia
compartida se da cuando los padres alternan la custodia física del menor
para asegurar que haya contacto frecuente y regular entre ambos padres. Podríamos
decir que actualmente hay otro tipo de custodia y que se concentra en los
puntos de encuentro (lugares para que los padres realicen las visitas), en
ellas la estancia con el progenitor es vigilada, en un espacio
generalmente cerrado y delante de un profesional. Se realiza para
salvaguardar la protección del menor por denuncia de abusos, negligencia,
etc. La
custodia legal que se conoce como patria potestad es casi siempre
compartida entre los padres, dado que ambos padres deben consultarse antes
de hacer decisiones mayores respecto al menor. Es raro que uno de los
padres tenga la custodia legal del menor exclusivamente. (PRÁCTICAMENTE
SU APLICACIÓN ES NULA) ¿Tenemos que consultar al padre que no tiene la custodia antes
de hacer decisiones? Cuando se
trata de decisiones mayores respecto al menor, el padre que no tiene la
custodia tiene que ser consultado si hay una orden que indica que la
custodia legal es compartida. Aún si no hay una orden de custodia, el
padre que no tiene la custodia debe ser consultado; las decisiones mayores
respecto al menor deben ser tomadas por ambos padres. Si los padres no
pueden llegar a un acuerdo, cualquiera de los dos puede radicar una petición
para obtener una orden de la corte. A cada
padre se le permite hacer decisiones cotidianas respecto al menor,
mientras el menor esta bajo la custodia física de cualquiera de los
padres. Generalmente el padre que tiene la custodia realiza todas las
decisiones importantes que competen al menor aunque en la teoría la
patria potestad debería ser compartida. En España, se vulneran los
derechos de familia en este tipo de decisiones. ¿Tiene acceso a los expedientes médicos y educativos del menor
el padre que no tiene la custodia monoparental? Cada
padre tiene derecho a que se le provea acceso a los expedientes médicos,
dentales, educativos y religiosos respecto al menor. Hay una excepción en
ciertos casos donde se alega abuso cuando la dirección residencial del
menor se mantiene en privado. ¿Hay una relación entre la custodia de menores y el pagar
manutención? Aún si
un padre no esta cumpliendo con una orden de pagar manutención, si hay
una orden de custodia que le permita ver al menor, se le tiene que
permitir a ese padre que ejerza sus períodos de custodia. Si hay un
problema con la manutención, el padre que tiene la custodia monoparental
puede radicar una petición para manutención, para modificación, o por
desacato. Si la
persona que tiene la obligación de pagar manutención no esta viendo al
menor, esa persona todavía tiene que pagar la manutención. Si hay algún
problema con la custodia, cualquiera de los padres puede radicar una
petición de custodia, para modificación, o por desacato. ¿Cuando se puede modificar una orden de custodia? Una orden
de custodia se puede modificar cuando un cambio en el esquema de custodia
es en el mejor interés del menor. No hay necesidad de que haya un cambio
específica de circunstancias. El padre que quiera modificar la orden de
custodia tiene que demostrar el porque la orden corriente ya no es en el
mejor interés del menor. ¿Que sucede si el padre con la custodia monoparental se quiere
mudar del área con el menor? Si hay
una orden de custodia en efecto, el padre que se quiere mudar con el menor
tiene que radicar una petición pidiendo permiso para mudarse con el
menor, y si los términos de la orden de custodia tienen que cambiar, también una petición de modificación. Si no hay
orden de custodia en efecto, el padre con quien el menor reside debe
notificar al otro padre dentro de un tiempo razonable respecto a su deseo
de mudarse. Si el otro padre objeta, el padre que tiene la custodia
primaria tendría que radicar una petición de custodia y una petición
para poder mudarse. Antes de
que el menor se pueda mudar, se necesitara una audiencia para determinar
si la mudanza es en el mejor interés del menor. El padre que quiere
mudarse con el menor tiene que presentar prueba al respecto. Para decidir
si una mudanza es en el mejor interés del menor, el juzgado analizara las
razones para la mudanza, el impacto que tendrá el mudarse en el menor y
en el padre que se va a mudar, las razones por las cual el otro padre
objeta, y la disponibilidad de medios alternos y adecuados para una orden
de custodia si el mudarse es permitido. Si el
padre que no tiene la custodia primaria no consiente a la mudanza, tendrá
que radicar una petición pidiéndole al juzgado que prohíba la mudanza
hasta que se de una audiencia para determinar si el mudarse es en el mejor
interés del menor. La teoría
es la que hemos explicado aunque la actuación del juez es diferente y por
nuestra experiencia profesional el progenitor custodia se le concede todo
el derecho de modificación del lugar de residencia, incluso no
justificando su traslado, el razonamiento esgrimido es la libertad a su
desplazamiento. El problema radica que se vulnera la libertad del
progenitor no custodio que tiene que ir detrás para ver a sus hijos y se
violan los derechos del menor porque generalmente se reducen las visitas
con el otro progenitor. En Francia por ejemplo hay una prohibición de que
un padre pueda desplazarse más de 50 Km, si lo hace generalmente pierde
la custodia en base al beneficio de mantener el entorno del menor si
actualmente ha sido el adecuado. ¿Que derechos de custodia tienen los abuelos? Un
abuelo/a puede radicar una petición para obtener custodia física y legal
de un nieto si la relación del abuelo/a con el menor comenzó con el
consentimiento de los padres. El abuelo/a también tiene que haber asumido
la responsabilidad de padre o el menor tiene que estar a riesgo de sufrir
abuso o negligencia. El juzgado le puede otorgar la custodia a un abuelo/a cuando no es en el mejor interés del menor que este bajo la custodia de sus padres y es en el mejor interés del menor que este bajo la custodia del abuelo/a. La orden
de estancia o custodia parcial a favor de los abuelos tiene que responder
al mejor interés del menor y no debería interferir con la relación
entre el menor y el padre que tiene la custodia monoparental. ¿Cuales son los factores que determinan la custodia? El asunto
primordial en un pleito de custodia es el mejor interés del menor. Por lo
tanto, todos los datos e información respecto al menor y sus padres que
afectan al menor legítimamente son relevantes. El peso que se le dará a
cada factor en un caso dependerá de los datos y circunstancias de ese
caso. En los conflictos de familia no hay criterios a utilizar por esa razón
se vulneran los derechos de los menores, se faltan a las leyes y los
razonamientos pueden ser diferentes y contradictorios dependiendo del juez
ó día que determine su resolución.
[1]
Robert Bauserman (AIDS Administration/Department
of Health and Mental Hygiene, USA). Child
Adjustment in Joint-Custody Versus Sole-Custody Arrangements: A Meta-Analytic
Review [Adaptación del niño en regímenes de custodia
conjunta y de custodia exclusiva: metaanálisis]. Marzo
de 2002. [2]
D.A. Luepnitz. Maternal, paternal and joint custody: A study of families after divorce. [Custodia
compartida materna y paterna: estudio de la familia tras el divorcio].
(Doctoral thesis 1980. State University of New York at Buffalo. UMI
No. 80-27618.) [3]
D.B. Cowan. Mother Custody versus Joint
Custody: Children`s parental Relationship and Adjustment. [La
custodia materna comparación a la custodia compartida: relación con
los padres y adaptación de los hijos]. (Doctoral Thesis 1982.
University of Washington. UMI No. 82-18213.) [4]
J.A. Livingston. Children after Divorce: A Psychosocial analysis of
the effects of custody on self esteem.
[Los niños
tras el divorcio: análisis psicosocial de los efectos de la custodia
en la autoestima]. (Doctoral thesis 1983. University of Vermont. UMI
No. 83-26981.). [5]
L.P. Noonan. Effects of long-tern conflict
on personality functioning of children of divorce. [Efectos de conflictos duraderos (Doctoral thesis
1984. The Wright Institute Graduate School of Psychology,
Berkeley. UMI
No. 84-17931). [6]
S. Handley. The experience of the child
in sole and joint custody. [La
experiencia del niño en situaciones de custodia exclusiva y
compartida]. (Doctoral
thesis 1985. California Graduate School of Marriage and Family Therapy). [7]
S. A. Wolchik, S. L. Braver y I.N. Sandler. Journal of Clinical Child
Psych. Vol. 14, p.5-10, 1985 [8]
M.B. Isaacs, G.H. Leon y M. Kline. When is a parent out of the picture?
Different custody, different perceptions. [¿Cuándo
se excluye a uno de los padres? Custodia diferente, percepciones
diferentes]. (Family Process, v.26, p.101-110, 1987) [9]
J. Pearson and N. Thoennes. Custody after divorce: Demographic and
attitudinal patterns. [La
custodia tras el divorcio: tendencias demográficas y psicológicas]. (American
Journal of Orthopsychiatry, v.60(2), p. 233-249, 1990). [10]
Thomas S. Parish, Children's Self Concepts: Are They
Affected by Parental Divorce and Remarriage
[Autoestima de los niños: influencia del divorcio y nuevo
matrimonio de sus padres]. (Journal of Social Behavior and Personality,
1987, V 2, #4, 559-562. [11]
Rebecca L. Drill, Ph.D. Young
Adult Children of Divorced Parents: Depression and the Perception of
Loss [Jóvenes
adultos hijos de padres divorciados: depresión y sensación de pérdida].
(Journal of Divorce, V. 10, #1/2, Fall/Winter 1986) [12]
Joan B. Kelly: Children’s adjustment in conflicted marriage and divorce. A
decade review of research
[Adaptación de los hijos en matrimonios y divorcios conflictivos. Análisis
de un decenio de investigaciones] (2000). Journal of the American
Academy of Child and Adolescent Psichiatry, 39, 963-973.
Análisis de las investigaciones emprendidas durante
el decenio de 1990 respecto de los efectos del divorcio en la adaptación
de los niños. [13]
L.M.C. Bisnaire, P. Firestone y D. Rynard. Factors associated with
academic achievement in children following parent separation. [Factores
relacionados con el rendimiento académico de los niños tras la
separación de los padres]. (American J. of Orthopsychiatry. v.60(1),
p.67-76, 1990). [14]
G.M. Bredefeld. Joint Custody and Remarriage: its effects on marital
adjustment and children. [Custodia
compartida y nuevo matrimonio: sus efectos en la adaptación conyugal
y en los hijos]. (Doctoral Thesis. California School of Professional Psychology, Fresno.
UMI No. 85-10926). [15]
Thomas S. Parish, Children's Self Concepts: Are They
Affected by Parental Divorce and Remarriage
[Autoestima de los niños: influencia del divorcio y nuevo
matrimonio de sus padres]. (Journal of Social Behavior and Personality,
1987, V 2, #4, 559-562. [16]
S.M.H.Hanson. Healthy single parent families. [Familias monoparentales felices] (Family Relations v.35, p.125-132,
1985). [17]
E.E. Maccoby, R.H. Mnookin y C.E. Depner. Post-divorce families:
Custodial arrangements compared.
[La
familia tras el divorcio: comparación de medidas de custodia]. (American Association
of Science, Philadelphia. Mayo de 1986.) [18]
F.S. Williams. Child Custody and
Parental Cooperation. [Custodia
de los niños y cooperación de los padres] (American Bar Assn, Family
Law, agosto de 1987). [19]
M.R. Patrician. The effects of legal child-custody status on
persuasion strategy choices and communication goals of fathers. [Efectos
del régimen jurídico de custodia en las estrategias de persuasión y
las metas de comunicación de los padres]. (Doctoral Thesis 1984.
University of San Francisco. UMI No. 85- 14995). Se
interrogó a 90 padres (varones) sobre la forma en que el desigual
reconocimiento de los derechos del padre y de la madre podría
favorecer los conflictos. [20]
J. Pearson and N. Thoennes: Custody
After Divorce: Demographic and Attitudinal Patterns, American Journal of Orthopsychiatry, Vol. 60, 1990.
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